Hoy os traigo una receta que últimamente preparo siempre que puedo en casa y es que la cáscara de limón y de naranja confitada se ha convertido en nuestras golosinas saludables favoritas.

Solíamos tirar las cáscaras de las naranjas y de los limones cuando hacíamos zumo, me imagino que como todo el mundo, hasta que un día, leyendo un artículo, descubrí que tienen muchos beneficios para la salud. La cáscara de naranja, por ejemplo, ayuda a hacer la digestión, es desintoxicarte, favorece el sistema inmunitario… así que empecé a confitarlas y ¡estoy completamente enganchada! Os dejo la receta por si os apetece


Ingredientes

  • Cáscara de naranja y/o limón
  • Azúcar
  • Agua

Paso a paso

Cortar las cáscaras en tiras y poner a cocer durante 5 minutos. Pasado este tiempo escurrir, enjuagar y volver a hervir de nuevo las cáscaras durante 5 minutos. Repetir este proceso 5 veces para eliminar el amargor.

Una vez realizado el proceso anterior, pesar las cáscaras y pesar el mismo peso de azúcar y agua.

Poner el agua con el azúcar al fuego y remover hasta que el azúcar esté completamente disuelto. Cuando empiece a hervir añadir las cáscaras de naranja y limón, apagar y dejar toda la noche

Al día siguiente escurrir añadir una cucharada de azúcar al líquido y repetir la misma operación que el día anterior.

El último volver a escurrir, añadir una cucharada de azúcar al líquido, poner al fuego añadir las cáscaras de naranja y limón y dejar cocer removiendo de vez en cuando para evitar que se peguen hasta que se haya evaporado casi por completo el agua.

Retirarlo del fuego y colocarlas encima de papel encerado. Poner un poco de azúcar por encima y secar al horno precalentado a 50grados hasta que estén sueltas.

En casa unos prefieren las de limón y otros los de naranjas, y yo… ¡me quedo con las dos!